Domiciliación bancaria

La domiciliación bancaria es la autorización que das a un organismo o empresa para cobrar un pago directamente de tu cuenta bancaria de forma periódica. En el contexto fiscal, se usa tanto para la cuota de autónomos como, opcionalmente, para el pago de algunos impuestos.

Para la cuota de autónomos, la domiciliación es obligatoria: al darte de alta indicas una cuenta y la Seguridad Social carga el recibo cada mes. Con los impuestos es opcional. Al presentar un modelo con resultado a ingresar, puedes elegir domiciliar el pago para que la AEAT lo cobre el último día del plazo, pero solo si presentas antes de la fecha límite de domiciliación, que es unos días anterior al fin del plazo general.

El error típico es presentar el modelo en los últimos días y marcar domiciliación cuando ya no se admite: entonces tienes que pagar por otra vía, como un cargo en cuenta inmediato o un NRC del banco. Otro fallo frecuente es no tener saldo el día del cargo. Si el recibo se devuelve, el pago se considera no hecho y llegan recargos e intereses. Para la cuota de autónomos, además, un impago puede costarte bonificaciones como la tarifa plana.

La domiciliación se relaciona con la cuota de autónomos, la sede electrónica y los modelos trimestrales como el de IVA o los pagos fraccionados. El cargo acaba reflejado en tu extracto bancario y en la contabilidad como pago a la Seguridad Social o a Hacienda. En kontora los avisos de plazo te recuerdan la fecha límite para domiciliar, para que no se te pase.

Guías donde aparece

Términos relacionados

¿Prefieres que esto se calcule solo?

kontora genera tus modelos casilla a casilla, te dice cuánto apartar y te avisa antes de cada plazo.

Empezar con kontora

Precios · Calculadoras

Sede electrónica

Modelo 036

Todo el glosario