Gastos deducibles del autónomo: qué puedes deducir de verdad

Actualizado el 18 de julio de 2026. Cifras verificadas contra los textos consolidados del BOE (LIRPF, RIRPF, LIVA y LIS).

Respuesta rápida

Qué me puedo deducir es la pregunta más repetida entre autónomos, y también la más rodeada de mitos. La regla de fondo es simple: se deduce el gasto vinculado a tu actividad, justificado con una factura a tu nombre y anotado en tus libros. Todo lo demás son matices de esa frase.

Los matices, eso sí, importan: el ticket sin tus datos, la luz de casa, las comidas, el coche. En esta guía separamos los gastos claros de las zonas grises, con las reglas reales del BOE y sus artículos, y desmontamos los mitos que acaban costando cuota, intereses y algún susto.

Los tres requisitos que Hacienda comprueba siempre

Para que un gasto reduzca tu IRPF y su IVA sea deducible, tienen que cumplirse tres condiciones a la vez. Si falla cualquiera de ellas, la deducción entera se cae, por muy real que sea el gasto.

A eso se suma la conservación: guarda cada factura al menos durante los cuatro años de prescripción, porque Hacienda puede pedírtela en cualquier comprobación. Qué libros son exactamente y qué debe constar en ellos lo explicamos en el glosario, empezando por el libro registro de IVA.

Ticket o factura: la diferencia que decide la deducción

El ticket del restaurante o de la gasolinera es, en términos legales, una factura simplificada sin los datos del destinatario. Y ahí está el problema: la Ley del IVA solo admite la deducción cuando posees un documento justificativo válido, y ese documento es la factura que cumple todos los requisitos reglamentarios, con tu nombre y tu NIF. Además, nunca puedes deducir más IVA del que aparece consignado de forma expresa y separada: si el ticket no desglosa la cuota, no hay nada que deducir.

La solución es pedir siempre una factura completa, o al menos que añadan al ticket tu NIF, tu domicilio y la cuota de IVA desglosada: el Reglamento de facturación obliga al emisor a hacerlo si se lo pides. Con esos datos, la simplificada «cualificada» ya sirve para deducir.

¿Y el gasto en IRPF? Un ticket sin tus datos no identifica quién pagó, así que defenderlo en una comprobación es cuesta arriba: puede sostenerse acompañado de otras pruebas, como el pago con tu tarjeta y una relación clara con la actividad, pero la AEAT lo rechaza con frecuencia. La regla práctica: sin factura a tu nombre, da el gasto por no deducible.

kontora clasifica cada gasto al registrarlo, distingue ticket de factura y separa el IVA deducible del que no lo es, de modo que el borrador de tu modelo 303 solo arrastra las cuotas que de verdad puedes deducir; presentar sigue siendo cosa tuya.

Los gastos claros: la lista que no genera discusión

Con factura a tu nombre y vínculo evidente con la actividad, estos gastos se deducen sin pelea:

Y un colchón automático: si tributas en estimación directa simplificada, a tu rendimiento neto positivo se le resta un 5 % adicional en concepto de provisiones y gastos de difícil justificación, con un tope de 2.000 euros al año. No exige justificante alguno: lo aplica el propio cálculo del impuesto.

Trabajas desde casa: la regla real de los suministros

Aquí el mito habitual es «deduzco la mitad de la luz». La regla real está en el artículo 30.2.5.ª b) de la Ley del IRPF: si afectas parcialmente tu vivienda habitual a la actividad, puedes deducir los suministros (agua, gas, electricidad, telefonía e internet) en el porcentaje que resulte de aplicar el 30 % a la proporción entre los metros cuadrados destinados a la actividad y la superficie total de la vivienda, salvo que pruebes un porcentaje superior o inferior.

Un ejemplo hace visible lo modesto del resultado: despacho de 20 m² en un piso de 100 m². La proporción afecta es el 20 %, y el 30 % de ese 20 % es un 6 % de cada factura de luz, agua o internet. No la mitad: un 6 %.

Dos condiciones prácticas: declara los metros afectos en tu alta censal (modelo 036 o 037), para que la afectación parcial de la vivienda conste ante Hacienda, y guarda las facturas de los suministros a tu nombre. Los gastos ligados a la titularidad, como el IBI o la comunidad, siguen otra lógica: se deducen según la proporción de vivienda afecta, sin aplicar el 30 % adicional, porque esa parte de la casa sí se considera afecta como tal.

Comidas de trabajo y dietas de manutención: límites reales

Los gastos de manutención del propio autónomo son deducibles, pero con tres requisitos que fija la Ley del IRPF y unos límites diarios que pone su reglamento, todos verificables en el BOE:

Los límites son los mismos que rigen las dietas de los trabajadores (artículo 9 del Reglamento del IRPF): 26,67 euros al día en España y 48,08 euros en el extranjero. Si el desplazamiento incluye pernocta fuera de tu municipio, suben a 53,34 y 91,35 euros respectivamente. Lo que exceda de esos importes no es deducible, aunque tengas factura.

En la práctica, la AEAT valora además la coherencia del gasto: día laborable, lugar relacionado con tu trabajo o tus clientes y una frecuencia razonable. Y ojo con el IVA: la cuota de hostelería solo es deducible si el gasto lo es en el IRPF y tienes factura completa; la de atenciones a clientes no es deducible nunca, y el gasto en sí tiene su propio tope en IRPF, como vemos en los mitos.

El coche: IVA al 50 %, IRPF casi nunca

El vehículo es la zona gris más incomprendida porque IVA e IRPF siguen reglas distintas y hasta opuestas.

En IVA, el artículo 95.Tres de la Ley del IVA presume que los turismos, ciclomotores y motocicletas están afectos a la actividad en un 50 %: puedes deducir la mitad de la cuota de la compra sin necesidad de probar nada, y la misma regla se extiende a combustible, reparaciones, peajes, aparcamiento y recambios. Deducir más del 50 % exige acreditar un grado de utilización superior, y la propia ley aclara que la contabilización del vehículo no basta como prueba. Hay una lista tasada con presunción del 100 %: los vehículos mixtos utilizados en el transporte de mercancías, el transporte de viajeros, las autoescuelas y los desplazamientos de representantes o agentes comerciales, entre otros.

En IRPF la regla es mucho más dura: el reglamento solo admite la afectación de un turismo si se usa en exclusiva para la actividad. El coche es un bien indivisible, no cabe afectarlo en parte, y la tolerancia de uso privado «en días u horas inhábiles» que rige para otros bienes está expresamente excluida para los turismos. Traducción: si también lo usas el fin de semana, ni la amortización, ni la gasolina, ni el seguro son deducibles en tu IRPF. Las excepciones son los mismos sectores de la lista del IVA, como agentes comerciales o transportistas.

Mitos caros y qué pasa si Hacienda te quita un gasto

Tres mitos que acaban en liquidaciones:

¿Y si en esa comprobación te quitan un gasto? La AEAT practica una liquidación: devuelves la cuota que dejaste de ingresar más los intereses de demora y, según el caso, se añade una sanción, que depende de si aprecia negligencia u ocultación. Si detectas tú el error antes de que te requieran, presentar una declaración complementaria por iniciativa propia sustituye la sanción por un recargo mucho más suave. La mejor defensa, en cualquier caso, es aburrida: factura completa, gasto coherente con tu actividad y libros al día.

Preguntas frecuentes

¿Puedo deducir un gasto solo con el ticket?
El IVA no: la ley exige una factura con tu nombre y tu NIF y con la cuota desglosada, y un ticket no los tiene. El gasto en IRPF es difícil de defender sin factura, aunque exista el pago con tarjeta. Pide siempre factura completa o que añadan tus datos al ticket en el momento.
¿La cuota de autónomos es deducible aunque no tenga factura?
Sí, al 100 %. La Seguridad Social no emite facturas, así que el justificante es el propio adeudo bancario de la cuota. Es la excepción más clara a la regla general de la factura.
Si trabajo desde casa, ¿cuánto puedo deducir de luz e internet?
El 30 % de la proporción de tu vivienda afecta a la actividad, según el artículo 30.2.5.ª de la Ley del IRPF. Con un despacho de 20 m² en un piso de 100 m² deduces el 6 % de cada factura de suministros, salvo que pruebes un porcentaje distinto. Declara los metros afectos en tu alta censal.
¿Cuánto puedo deducir por comidas de trabajo?
Hasta 26,67 euros al día en España y 48,08 en el extranjero (53,34 y 91,35 si pernoctas fuera de tu municipio), siempre que la comida sea en un establecimiento de hostelería, en el desarrollo de la actividad y pagada con medios electrónicos. El exceso sobre esos límites no se deduce ni con factura.
¿Puedo deducir el coche si también lo uso el fin de semana?
En IVA sí, el 50 % de las cuotas por la presunción del artículo 95.Tres de la Ley del IVA, incluidos combustible y reparaciones. En IRPF no: el turismo solo es deducible con afectación exclusiva a la actividad, salvo sectores concretos como agentes comerciales o transportistas.
¿Qué pasa si Hacienda rechaza un gasto que ya deduje?
Te liquidará la cuota dejada de ingresar más los intereses de demora, y podrá añadir una sanción según las circunstancias. Si descubres tú el error antes de recibir un requerimiento, presentar una complementaria por tu cuenta lo convierte en un recargo, sin sanción.

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