Qué comprueba (y qué no) esta herramienta
Un NIF, un NIE, un CIF y un IBAN no son números al azar: el último carácter (una letra o un dígito) se calcula a partir de los demás con una fórmula fija. Esta herramienta rehace ese cálculo y lo compara con lo que has escrito. Si coincide, el número está bien formado; si no, hay una errata en alguna posición.
Esa comprobación es puramente matemática: no consulta ningún registro. No pregunta a la Agencia Tributaria si el NIF pertenece a alguien, ni a tu banco si la cuenta existe, ni a VIES si un número de IVA está de alta. Un identificador puede tener el dígito de control perfecto y aun así no corresponder a ninguna persona, empresa o cuenta real, o estar dado de baja. Formato válido significa sin erratas, no existe y está activo.
Y como todo el cálculo se ejecuta dentro de tu navegador, tus datos no viajan a ningún servidor: puedes comprobar el NIF de un cliente o tu propio IBAN sin que ese número salga de tu ordenador. Es la diferencia entre validar el formato (privado, instantáneo) y verificar la existencia (que exige consultar un registro oficial).
NIF, NIE y CIF: cuál es cuál y para qué sirven
Los tres son tu identificador fiscal en España, la clave con la que Hacienda te reconoce. Cambian según quién seas:
- NIF: el de las personas físicas españolas. Coincide con el DNI: ocho dígitos y una letra final de control (la que sale del resto de dividir el número entre 23).
- NIE (Número de Identidad de Extranjero): el de los extranjeros. Empieza por X, Y o Z, sigue con siete dígitos y termina en una letra de control calculada igual que la del NIF. Si eres extranjero y trabajas en España, tu NIE hace de NIF a todos los efectos.
- CIF: el de las personas jurídicas (una SL, una asociación). Es una letra que indica el tipo de entidad, siete dígitos y un carácter de control que, según el tipo, es un dígito o una letra. Desde 2008 se llama oficialmente NIF de la persona jurídica, pero el nombre CIF y su formato siguen en uso.
Necesitas tener claro cuál es el tuyo (y el de tus clientes) en casi cada trámite: al emitir una factura, al darte de alta con el modelo 036, al presentar tus impuestos. Para facturar a clientes de otros países de la UE sin IVA usarás además tu NIF-IVA, que es tu NIF o NIE con el prefijo ES, una vez dado de alta en el ROI; lo contamos en la guía del modelo 349.
En kontora, cuando das de alta a un cliente, la app comprueba el formato de su NIF, NIE o CIF para que una errata no acabe en la factura; confirmar que ese cliente existe y está operativo sigue siendo cosa tuya.
El IBAN y su control mod-97
El IBAN es el número internacional de tu cuenta bancaria. En España tiene 24 caracteres: el prefijo ES, dos dígitos de control y los veinte del número de cuenta de toda la vida (banco, oficina, control interno y cuenta). Los dos dígitos de control se calculan con el método mod-97: se reordena el IBAN, las letras se convierten en números y el resto de dividir entre 97 tiene que dar exactamente 1. Un solo dígito mal copiado rompe esa cuenta y el validador lo detecta.
Te tocará escribir bien tu IBAN en momentos que cuestan dinero si fallan: al domiciliar el pago de tus impuestos o de la cuota de autónomos, o al indicar la cuenta donde quieres cobrar una devolución. Aquí el control mod-97 es tu red de seguridad contra el dígito bailado.
El mismo método mod-97 vale para los IBAN de cualquier país, pero la longitud cambia (no todos tienen 24 caracteres), así que un IBAN extranjero bien formado tendrá el número de caracteres propio de su país.
Errores típicos al teclear un identificador
- Confundir NIF y NIE: si el número empieza por una letra (X, Y o Z) es un NIE; si empieza por un dígito, es un NIF. Meter uno donde va el otro es el fallo más común entre quienes acaban de llegar.
- Copiar el IBAN con espacios: los bancos lo muestran en grupos de cuatro para leerlo mejor. Esta herramienta ignora los espacios, pero algunos formularios oficiales no, así que pégalo sin ellos si te da error.
- Cambiar un 0 por una O o un 1 por una I: el IBAN no lleva letras salvo el prefijo del país; si ves una O en medio, es un cero mal leído.
- Olvidar o teclear mal la letra final del NIF o del NIE: es justo el carácter que el validador recalcula, así que un despiste ahí salta enseguida.
- Dar por hecho que válido es igual a activo: repetimos, el formato correcto no confirma que el identificador exista ni que esté de alta; para eso hay que consultar el registro oficial que corresponda.
Preguntas frecuentes
¿Esta herramienta comprueba si el NIF o el IBAN existen de verdad?
¿Se envían mis datos a algún servidor?
¿Cómo sé si tengo un NIF o un NIE?
¿El validador confirma que mi cliente está dado de alta en VIES?
¿Sirve para IBAN de otros países?
¿Cómo sabéis de qué banco es mi IBAN y es fiable el BIC?
¿Prefieres que esto se calcule solo?
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